El internet de las cosas y su impacto en la educación
marzo 12, 2021Es frecuente que, a la hora de hablar de tecnologías de la educación, nos enfoquemos en las grandes innovaciones que muchas escuelas y estudiantes ya han comenzado a adoptar. Hablamos, por supuesto, de las plataformas de educación en línea, de los sistemas de aprendizaje adaptativo – los cuáles plantean ejercicios que adaptan al ritmo de los estudiantes y los ayudan a mejorar su comprensión de los temas que les cuesta aprender –, de la incorporación de computadoras, tabletas y smartphones en el salón de clase, y hasta de innovaciones potencialmente revolucionarias como la realidad virtual. Sin embargo, existe un área en la que la tecnología está avanzando rápidamente y que, a pesar de su enorme potencial transformador, rara vez es vinculada al ámbito educativo. Se trata de la Internet de las cosas
A continuación, veremos algunos campos en los que la Internet de las cosas ya ha comenzado a tener un impacto significativo en el modo en el que nos educamos.
ASISTENCIA EN LA TAREA DOCENTE
Uno de los primeros campos en los que estas nuevas tecnologías están teniendo un impacto es en la reducción de la carga laboral de los maestros. Cada vez más dispositivos, están ayudando a los docentes a alivianar algunas de las tareas más tediosas vinculadas con su actividad. Los dispositivos que corrigen ejercicios y exámenes de manera automática, por ejemplo, permiten que los maestros creen exámenes estandarizados, y luego simplemente los pasen por un sencillo escáner que los puntúa automáticamente y carga la calificación en una base de datos a la cual el profesor puede acceder desde Internet. No hace falta viajar a Europa para encontrar ejemplos de este tipo de dispositivos. Aulas Amigas, una Startup colombiana, produce Califica.la, un equipo capaz de realizar esta función, que se ofrece a bajo costo para los maestros de la región.
MAYOR EFICIENCIA EN LAS OPERACIONES DE LAS ESCUELAS Y UNIVERSIDADES
Otro modo en el que la Internet de las Cosas está comenzando a tener un impacto positivo – aunque más indirecto – en educación, tiene que ver con las posibilidades que esta tecnología ofrece de volver más eficientes las operaciones de distintas instituciones como escuelas y universidades. Un ejemplo de esto es el uso de dispositivos como bandas magnéticas o tarjetas equipadas con un chip RFID – similar al de las tarjetas de transporte, o el de los sistemas de pago mediante smartphones – para permitir que los estudiantes marquen su ingreso y egreso de los edificios, y su asistencia a clase. Esto, que se encuentra lejos de ser novedoso, gracias a las nuevas tecnologías puede ir un paso más allá, y servir como herramienta de seguimiento de los alumnos más chicos cuando viajan a la escuela solos o en un micro escolar, o como método de conteo durante las excursiones a museos y otras locaciones


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